La Verdad duele



Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza y continúo dolor en mi corazón. Porque deseara yo mismo ser maldito, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne (Romanos 9:1). No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que lo son los que son hijos según la promesa (por la fe en Jesucristo), (Romanos 9:8).

¿Por qué los llamados cristianos, inmersos en religiones y denominaciones con sus templos y cultos, han adoptado una ley (de Moisés) o parte de ella que no les fue dada? Porque el pacto (primero), la ley (de Moisés) y el culto fueron de los israelitas (Romanos 9:4). Cosas que a los gentiles nunca se las transfirió Dios (Hechos 15). Y aún peor, es que este “cristianismo”, haya creado una falsa ley, es decir, una mezcla de la ley de Moisés y de la ley de Cristo con su correspondiente culto, que para nada corresponde a la verdad enseñada por Cristo. Salga cuanto antes de ese mundo religioso, mal llamado cristiano, que es aún peor que el fariseísmo judío.
Pues la ley por medio de Moisés fue dada, PERO LA GRACIA Y LA VERDAD VINIERON POR MEDIO DE JESUCRISTO (Juan 1:17).

No hay comentarios :

Publicar un comentario